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Plácido, el poeta que quisieron callar

Hoy se cumplen 204 años del natalicio de Gabriel de la Concepción Valdés, más conocido por los cubanos como Plácido, un poeta mulato que llegó a gustar tanto a las personas cultas como a las que no lo eran y las ediciones de sus versos superaron en número a las de José María Heredia, por lo que se considera el más divulgado en el Siglo XIX.

Plácido nació en La Habana el 18 de marzo de 1809. Hijo de una bailarina española y un mulato peluquero, quiso la madre que ese nacimiento quedara en secreto y el pequeño fue abandonado en una Casa Cuna con una nota donde decía que el niño se llamaba Gabriel de la Concepción y se le dio el apellido Valdés, obligatorio para los niños que se criaban allí en aquella época.

Poco tiempo después el padre rescató a Gabriel de la Casa de Beneficencia y le llevó a vivir con la abuela y aunque llegó a tener relaciones con la madre, nunca lo trató como tal y lo obligó a tratarla de “señora”, lo que Plácido dejó plasmado en su poema “Fatalidad”, señalando: “Entre el materno tálamo y la cuna / El férreo juro del honor pusiste…”

Aquel niño Gabriel de la Concepción Valdés no tuvo una infancia nada feliz y no pudo ir a la escuela hasta los 10 años, donde sólo permaneció dos años, teniendo que comenzar a trabajar en una carpintería, más tarde en una imprenta y después se dedicó a peinetero, fabricando manualmente objetos de carey, oficio que desempeñó con gran gusto y productivamente. Ya por entonces improvisaba con facilidad décimas, cuarteras y otros versos que le dieron a conocer, con el pseudónimo de Plácido.

En 1836 se trasladó a Matanzas donde trabajó como redactor del periódico “Aurora” y como sólo recibe 25 pesos, redondea sus entradas con versos de ocasión para bodas, cumpleaños, bautizos y otras ocasiones que vende a los interesados , lo que hizo que muchos lo criticaran por comercializar sus composiciones. En ese propio año 1936, publicó su primer libro: “Poesías”.

En Matanzas Plácido se matrimonió con María Gola Morales y en busca de mejores posibilidades de trabajo se traslada a Santa Clara, en compañía de su esposa. En 1843 está en Trinidad y allí un anónimo lo acusa ante el gobernador de Las Villas de ser parte de una conspiración de morenos y pardos, por lo cual fue remitido a prisión por seis meses aunque después se depuró la inocencia del poeta y se le declaró absuelto.

Sin embargo Plácido era un mulato libre en una sociedad donde la mayoría de los suyos eran esclavos y por eso, el poeta no le era del agrado al poder y fue involucrado en la llamara Conspiración de la Escalera, no porque esta existiera realmente, sino porqueabía que imponer el temor a todo lo que oliera a pensamientos de libertad.

Gabriel de la Concepción Valdés fue detenido junto a 10 acusados más, el primero de marzo de 1844 y fusilado el 28 de junio de ese mismo año ante más de 20 mil personas que fueron llevadas allí para que contemplaran el horrendo espectáculo, como de escarmiento.

Dicen que al momento de los disparos, Plácido tuvo tiempo de emplazar a sus verdugos y fiscales ante el juicio de Dios y exclamar:”Adiós, patria querida…”

204 años después de su natalicio, el 18 de marzo de 1809, los cubanos recordamos a Plácido como el poeta cubano que el colonialismo español y el racismo quisieran matar, pero vive en el corazón de su pueblo que lo recuerda hoy a doscientos años de su nacimiento.