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II Frente Oriental Frank País: Modelo de organización

En los primeros meses de 1958, como parte de la estrategia ofensiva del Ejército Rebelde de extender a guerra revolucionaria a todo el territorio de la provincia de Oriente, el 11 de marzo de ese año, se creaba el II Frente Oriental Frank País García, con la llegada de la Columna 6 al mando del Comandante Raúl Castro Ruz e integrada por 67 combatientes de la Sierra Maestra, al lugar conocido como Piloto del Medio, al norte de San Luis.

Ese momento fue recogido en el diario de campaña de Raúl, anotando en esa fecha “Sabemos que empezar un segundo frente es cosa difícil, máxime cuando aquí no tenemos a Fidel. Pero guiándonos la fe de este, que nunca se da por vencido y el espíritu de Frank, estamos seguros que podemos hacer las cosas bien”

Durante los nueve meses, marzo a diciembre de 1958, que operó el II Frente Oriental Frank País García, al norte y noroeste de la provincia de Oriente, llegó a extenderse por 12 mil kilómetros cuadrados abarcando seis municipios de ese territorio, donde se ubicaban poblaciones tan importantes como Mayarí, Sagua de Tánamo, Moa, Nicaro, Baracoa, Yateras, Caimanera, Guantánamo, Alto Songo, La Maya y San Luis, entre otras.

En ese período se crearon y operaron en todo el territorio del II Frente, seis columnas guerrilleras y otras unidades móviles de choque que tuvieron 248 acciones contra el ejército de la tiranía, causándole cerca de dos mil bajas y capturando numerosas armas de todo tipo que contribuyeron a fortalecer la capacidad combativa de los insurrectos, además de crearse la fuerza aérea rebelde integrada por una docena de aviones de diferente tipos que apoyaron los combates en tierra.

En lo social se crearon aquí más de 400 escuelas, 20 hospitales y se construyeron cientos de kilómetros de caminos en tanto que se efectuaron los Congresos Campesino y Obrero en Armas, organizados por los buroes agrarios y obreros del II Frente Oriental Frank País García.

Ninguna valoración mejor para catalogar la importancia de este hecho que lo dicho por el Comandante en Jefe Fidel Castro: “el II Frente Frank País, fue modelo de organización y eficiencia y jugó un papel de extraordinaria importancia estratégica en nuestra guerra.

Doña Rosario vive en el recuerdo igual que sus hijos

Doña Rosario

Doña Rosario

El 5 de agosto de1977, hace hoy 35 años, casi acabado de cumplir los 78 años de edad, Doña Rosario García cerró sus ojos para siempre y se fue a descansar eternamente junto a su esposo Agustín País y sus dos hijos, Frank y Josué, en una tumba que permanentemente está llena de flores, escoltada por la Bandera de la Patria y por la del Movimiento 26 de Julio, como testimonio cierto de que “morir por la patria es vivir”.

Doña Rosario García, la madre de los hermanos País, era de origen español pero ello no le impidió amar a Cuba e inculcar en sus tres hijos: Frank, Agustín y Josué, el más puro de los sentimientos, la libertad de su patria, además de enseñarles a ser disciplinados, responsables, leales, dignos y valientes, entre otras virtudes, a pesar de ser una familia humilde.

Por eso no era de extrañar para Doña Rosario que sus tres hijos y sobre todo Frank, estuviera entre los jóvenes que a partir del golpe de estado de Fulgencio Batista, en marzo de 1952, se le opusieran y se incorporaran de diversas formas a la lucha contra el régimen dictatorial.

Calladamente, doliéndole en lo más profundo del alma, Doña Rosario se percataba del peligro que corrían sus muchachos, pero a ninguno trató de desalentarlo y cuando más, los exhortaba a cuidarse mucho y no arriesgar la vida inútilmente.

En 1957, con solo un mes de diferencia la muerte le arrebató a dos de sus más preciados tesoros: Josué País que con 17 años cayó combatiendo el 30 de junio y Frank País, asesinado en una calle santiaguera el 30 de julio, cuando estaba todavía por cumplir los 23 años de edad.

Ella misma se puso al frente de arrebatarle a la dictadura los cadáveres de sus hijos y los llevó a reposar. Tan solo eso, porque como muertos, siguieron viviendo y luchando hasta la victoria final acompañados de su gloriosa madre.

Y desde el primero de enero de 1959, Doña Rosario vio renacer a sus hijos Frank y Josué, en los niños, en los adolescentes, en los jóvenes y en los millones de corazones que desde entonces la acompañaron, no con dolor y pesar, sino con la alegría infinita de contemplar día a día la obra de Josué y de Frank en la Patria nueva forjada por la Revolución, por la cual ofrendaron sus vidas aún en flor.