Archivo de la etiqueta: Baracoa

La Ciudad Primada de Cuba de aniversario 505

Baracoa

Baracoa

La historia no lo cuenta, pero imaginemos que el gran almirante Cristóbal Colón cuando el primero de diciembre de 1492 hondeó sus naves de la bahía de hoy ciudad de Baracoa, prendado de tanta belleza pudo exclamar, que en vez de descubrir una isla había llegado a un pedacito del paraíso terrenal.

Lo mismo seguramente habrán pensado los conquistadores españoles que el 15 de agosto de 1511, fundaron la Primera Villa de la Isla, a la que llamaron Nuestra Señora de la Asunción, complementándose ese título con el nombre de Baracoa, que era como los aborígenes llamaban a este lugar.

Baracoa se convirtió así en el segundo sitio poblacional de América y en la primera capital y obispado de la isla, condiciones que mantuvo hasta 1515, en que ambas funciones se trasladaron a Santiago de Cuba.

No obstante, la Primer Villa quedó marcada para la historia con el título de Ciudad Primada, y los más de cinco siglos transcurridos desde su fundación, reafirman el orgullo de que fuera por aquí, por Baracoa, por donde comenzara a transitar la historia de nuestra amada isla caribeña de Cuba.

Y por si fuera poco, el calendario parece que detuvo sus pasos en esta ciudad  que hoy, como entonces, continúa atrayendo a todos por sus encantos naturales, por su estructura colonial y por la nobleza de sus hijos.

Recordar a Baracoa hoy es apegarse a la historia, con sus fuertes como los de Matachín y La Punta, que sirvieron para la defensa de la Plaza; con sus viviendas de anchos portones, ventanales y techos de tejas francesas a dos aguas; con su malecón bordeando el entorno costero; con sus montañas como el Yunque y la Bella Durmiente, cargadas de leyendas y con su hermosa y limpia bahía norteña, donde un día el gran almirante fondeó sus naves al quedar prendado de tantas bellezas.

En fin, a 505 años de su fundación, es hoy una gran dama privilegiada de encantos, siempre joven y hermosa, a la cual se le besa con orgullo y con el deseo de que siga siendo por siempre la Ciudad Primada de Cuba.

A tí mi homenaje bella Baracoa

Tierra pura y legendaria;

Ciudad Primada de Cuba,

no hay loma que no se suba

sin su mano hospitalaria.

En su historia extraordinaria

está el indio y el mambí;

Gómez, Maceo, Martí

y Calixto la enriquecen

y hoy sus calles se enaltecen al grito de ¡Cuba Sí!

Cuenta la historia que cuando el Gran Almirante Cristóbal Colón llegó por primera vez a nuestra isla exclamó: “Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron”, e igual impresión debió tener cuando sus naves arribaron a la zona de Baracoa y pudo apreciar tantas bellezas naturales que rodeaban a este sitio y que bien pudieron hacerle pensar, que en vez de descubrir una isla habían llegado al paraíso terrenal.

19 años después de aquel encuentro, el 15 de agosto de 1511, los colonizadores españoles fundaban en este lugar la Primera Villa de la isla a quien llamaron Nuestra Señora de la Asunción, complementándose ese título con el de Baracoa al llamarle así los aborígenes.

Baracoa fue a partir de entonces la primera capital de la isla y su primer obispado hasta que años después esas funciones se trasladaron a Santiago de Cuba. No obstante, la primera villa quedó marcada para la historia con el título de Ciudad Primada de Cuba y la gloria de haber comenzado a transitar por aquí la historia de la nación.

Lo primero que se admira en la ciudad es su entorno, las montañas que le rodean y en particular el famoso yunque, llamado así por su forma. Después están los sitios históricos más cercanos a la conquista, como los fuertes de Matachín y la Punta.

Al caminar sus calles, podrán apreciarse sus más antiguas viviendas de grandes puertas, ventanales y enrejados, con sus techos de tejas por lo regular a dos aguas, aunque no faltan hoy los modernos edificios construidos en los últimos años.

Asimismo, cuando el calor del verano agobia como ahora, podrán disfrutar de la transparencia y frescura de las aguas de los ríos Miel, Macaguanigua  y Duaba o bien darse un chapuzón en las playas atlánticas, a pocos pasos de la ciudad y como si fuera poco, todo el tiempo se estará respirando un aire puro proveniente de las montañas o la brisa marina, que no sufren de las contaminaciones que proporcionan al ambiente los excesos de modernidad.

Baracoa es en fin, una dama de 500 años de vida que mantiene toda la fragancia y la hermosura de una criatura acabada de nacer, a la cual los cubanos todos saludamos en esta fecha con un gran beso y el privilegio de que exista por siempre y para siempre, como la Ciudad Primada de Cuba.

Capital desde sus cimientos,

capital de las montañas

nacida de las entrañas

de las lluvias y los vientos.

Arrancan los sentimientos

de música y poesía

por su inigual geografía,

el tibaracón horondo

y el yunque que se alza al fondo

de su preciosa bahía

*Fragmentos del poemario Desde mi Altura, del Héroe de la República de Cuba, Antonio Guerrero