Archivo por meses: Marzo 2015

Ataque terrorista a Refinería Hermanos Díaz

Entierro de René Rodríguez

Entierro de René Rodríguez

En la madrugada del 12 de marzo de 1961, el buque Bárbara J., procedente de Estados Unidos, se aproxima a las costas de Santiago de Cuba y lanza desde su cubierta una embarcación artillada con grueso calibre y tripulada por terroristas a las órdenes de la CIA yanqui.

Encubriéndose en la oscuridad, la llamada lancha pirata penetró en la bahía santiaguera y disparó sobre las instalaciones de la Refinería Hermanos Díaz, entidad que perteneció al monopolio petrolero norteamericano “Texaco” y que fue nacionalizada por la Revolución cubana.

Desde la Refinería el sorpresivo ataque fue repelido por sus defensores, acción en la que resultó muerto el marinero

René Rodríguez Hernández, quien formaba parte de la guardia revolucionaria que protegía ese importante objetivo económico.

Al morir aquel día de marzo de 1961 René contaba con 26 años de edad. Era casado y padre de cuatro hijos, algunos de los cuales seguramente no lo recuerden por ser muy pequeños.

Tengo la certeza de que el marinero René Rodríguez Hernández, cayó como él hubiese deseado, defendiendo las conquistas de la Revolución que él mismo ayudó a forjar desde el Ejército Rebelde, a consolidar con sus acciones revolucionarias y abonara con su sangre generosa enfrentando al enemigo.

Por René Rodríguez Hernández y por todos los caídos por la Patria en acciones terroristas, el pueblo de Cuba siempre ha demandado justicia.

Explosión La Coubre, herida abierta en el corazón de los cubanos

¿Criminal sabotaje a La Coubre?, ¿Primer gran zarpazo terrorista?, ¿Herida vierta en el corazón de los cubanos?, ¿Zarpazo imperialista en la bahía habanera?, ¿Crimen terrorista impune?. Estos son algunos de los titulares de nuestra prensa que durante 55 años han sido publicados para recordar aquel 4 de marzo de 1960, cuando más de un centenar de cubanos perdieron a vida víctima del sabotaje al buque francés La Coubre, en el puerto de La Habana, hecho que solo puede ser nombrado de una forma: BARBARIE.

Ni inmediatamente después de la tragedia ni ahora, nadie puede negar que el autor de ese irracional acto terrorista contra la Revolución Cubana fue el gobierno de Estados Unidos, aunque durante el tiempo transcurrido lo haya mantenido en el más absoluto secreto sin permitir que se desclasifique ningún documento donde se haga mención al horripilante crimen, ni siquiera para distorsionar la verdad como es su costumbre hacerlo.

La gran prensa norteamericana, tan audaz y apegada al derecho a la información, sobre todo para hablar y difamar a Cuba, nunca ha dicho nada sobre el sabotaje a La Coubre en este más de medio siglo, no porque sea un hecho muy deshonroso para Estados Unidos, sino porque Washington se lo ha ordenado y tiene que cumplirlo, lo que la hace cómplice del asesinato a mansalva de 101 cubanos inocentes.

En este hecho hubo varios norteamericanos implicados, incluso uno que viajó como pasajero a bordo de la nave y que desembarcó en Miami, cuando el buque hizo una escala no prevista en ese puerto. En La Habana la CIA tenía agentes que se dedicaban a obtener información sobre la llegada de armas al país, y varios estadounidenses fueron detenidos el mismo día de la explosión tomando fotos en el lugar del hecho.

Necesariamente entonces, Estados Unidos tiene que haber investigado estos hechos además de que Francia y Bélgica se lo solicitaron para esclarecer las explosiones, pero de eso nunca se ha hablado. El silencio ha sido absoluto y así permanece hasta ahora. Nadie sabe cuáles fueron los resultados de esas investigaciones.

En una de sus reflexiones, la del 7 de julio de 2007, el líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro, preguntaba: ¿Por qué en nombre de la libertad de información, no se desclasifica un solo documento que nos diga cómo la CIA hace ya casi medio siglo hizo estallar el vapor La Coubre?

Todavía Cuba y el mundo esperan por las respuestas a la pregunta de Fidel aunque la herida de la barbarie de la Coubre nunca sanará en el corazón del pueblo cubano, que siempre recordará a los 101 hermanos que ese 4 de marzo de 1960 perdieron la vida en uno de los más grandes actos terroristas cometidos contra la isla caribeña.