Archivo por meses: Septiembre 2012

Gloria a los caídos en la guerrilla boliviana del Che

Doce días antes del combate en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, donde fuera hecho prisionero el Che se produjo otra fatal emboscada en la Quebrada de Batán, donde perdieran la vida los bolivianos Roberto Peredo Leigue (Coco) y Mario Gutiérrez Ardaya (Julio), además del cubano Manuel Hernández Osorio (Miguel).

Roberto Peredo Leigue era de un carácter muy alegre y un carisma que le permitía ganarse amistades rápidamente, pero era también muy responsable.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana se identificó con ella y la defendió solidariamente en todo momento como cuando Playa Girón o la Crisis de Octubre.

Militante del Partido Comunista de Bolivia y por orientación de este, prestó apoyo al Ejército de Liberación Nacional del Perú, dirigido por Héctor Béjar y también al Ejército Guerrillero del Pueblo, comandado por Jorge Ricardo Massetti, en Saita, Argentina y después se dedicó a la preparación en su propio país del proyecto internacionalista del Che, al cual se incorporó casi desde los primeros momentos siendo nombrado como Comisario Político y asignado a la vanguardia.

El 26 de septiembre de 1967 la guerrilla encabezada por el Che llegó al caserío del Abra de Picacho, la mayor altura alcanzada por el grupo y el día parecía transcurrir normalmente, incluso los pobladores del ugar estaban de fiesta.

Sin embargo, al llegar a La Higuera todo cambió pues ya desde hacía unos días se conocía de la presencia guerrillera en la zona por lo que la vanguardia donde se encontraba Coco caryó en una emboscada, perdiendo la vida el destacado combatiente boliviano, junto a su compañero Mario Gutiérrez Ardaya.

Gutiérrez Ardaya (el Julio de la gesta del Che), había sido dirigente estudiantil, en el Beni, su departamenteo natal e ingresó en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad, de San Andrés de la Paz, donde llegó a ser representante de la Confederación Universitaria Boliviana ante la Central Obrera del país.

Por dificultades económicas Ardaya tuvo que dejar sus estudiios y laboró en la Administración Regional de la Caja Nacional deleguro Social, donde devino como dirigente sindical e integró el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional.

Posteriormente Mario Guitiérrez Ardaya viajó a Cuba para estudiar Medicina, desempeñándose como activo militante de la Juventud Comunista. Una vez graduado y al regresar a su país, Bolivia, se incorporó al Destacamento Internacionalista del Che donde atendió por igual a guerrilleros y soldados heridos, además de cumplir otras misiones, como la del 26 de septiembre de 1967 hace hoy 45 años, cayendo junto al también boliviano Coco Peredo y al cubano Manuel Hernández Osorio, a un kilómetro del caserío de La Higuera.

Los tres son hoy Héroes de La Higuera y de la Gran Patria Latinoamericana que ya despunta y de la cual Bolivia es uno de sus pilares.

5 septiembre 1057: Subevación popular en Cienfuegos

La sublevación popular de Cienfuegos el 5 de septiembre de 1957, fue uno de los episodios heroicos del pueblo cubano para alcanzar la libertad, tras el golpe de estado de Fulgencio Batista en 1952.

El alzamiento cienfueguero formaba parte de un plan largamente organizado por el Movimiento 26 de Julio, con el apoyo de marines y oficiales de la Marina de Guerra Batistiana, que comprendieron que su deber estaba del lado del pueblo.

En ese sentido, el 5 de septiembre de 1957, Cienfuegos fue tomado por revolucionarios del Movimiento 26 de Julio y marinos que en valerosas acciones dominaron el Distrito Naval de Cayo Loco, las estaciones de la Policía Marítima y Nacional, el Ayuntamiento y otros puntos estratégicos de la ciudad, excepto el Cuartel de la Guardia Rural, donde los soldados se refugiaron, permitiendo la toma total de esa urbe por varias horas.

Ya la ciudad en manos de los revolucionarios, la armas depositadas en el Distrito Naval de Cayo Loco fueron repartidas entre los pobladores que apoyaron el alzamiento y combatieron duramente en distintos puntos, fundamentalmente, en los alrededores del Parque José Martí, el colegio San Lorenzo y otros.

Casi 24 horas permaneció Cienfuegos en poder de los rebeldes, que sólo pudieron ser reducidos por la llegada al escenario de tropas élite de la dictadura apoyadas por blindados y tanques, además de los bombardeos aéreos sobre la ciudad que causaron muertos y heridos.

Durante la gloriosa epopeya de los cienfuegueros murieron o fueron asesinados 26 marinos participantes en el alzamiento, incluido el jefe militar de esa acción Alférez de Fragata Dionisio San Román, quien fue detenido trasladado a La Habana, asesinado y su cuerpo arrojado al mar. Asimismo, durante la sublevación perdieron la vida 24 civiles incluyendo una niña.

Hoy 55 años después Cienfuegos amaneció con el pueblo en las calles, como aquel 5 de septiembre de 1957, pero esta vez con la alegría de ser libres, gracias a los Héroes y Mártires que combatieron y cayeron aquel día por la gloria de la Patria.