Archivo por meses: Marzo 2012

Entierro de las víctimas de la Coubre y la consigna ¡Patria o Muerte!

Cincuenta y un dos parece ser ya mucho tiempo, pero hay hechos en nuestra historia que el tiempo no devora y parecen haberse quedado ahí, detenidos para siempre en el corazón de los cubanos como si sucediesen ahora mismo.

Y así lo fue aquel 5 de marzo de 1960 cuando ante los cadáveres heroicos de las víctimas del sabotaje del buque La Coubre, el Comandante en Jefe Fidel Castro señaló: “No solo sabremos resistir cualquier agresión sino que sabremos vencer cualquier agresión y nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora, libertad quiere decir Patria y la disyuntiva nuestra sería ¡Patria o Muerte!”

Desde entonces hasta nuestros días no ha habido ni hay combate glorioso de la historia de Cuba, militar o no donde no haya estado presente esa disyuntiva de ¡Patria o Muerte!, adherida en cada uno de los hijos revolucionarios de este pueblo como la sangre que corre por sus venas.

Así lo demostraron los que combatieron y vencieron en Playa Girón y la lucha contra bandidos en el Escambray, así lo demostraron en Angola, Etiopía y en otras tierras del mundo donde lucharon y murieron miles de combatientes internacionalistas cubanos, así lo demostraron los miles de compatriotas que durante este medio siglo defendieron a la Revolución desde cualquier puesto de combate, incluso en las propias entrañas del enemigo, como Gerardo, Ramón, René, Fernando y Tony, así lo han demostrado y demuestran las decenas de miles de colaboradores de la medicina, la educación, el deporte y de otras esferas que han sabido poner tan alto el nombre de la Patria.

Nuestro pueblo cincuenta y dos años después de que el Comandante en Jefe Fidel Castro pronunciara por primera vez la consigna ¡Patria o Muerte!, reafirma lo que en otra parte de su discurso señalara aquella tarde del 5 de marzo de 1960 el líder de la Revolución: “El pueblo cubano, sus obreros, sus campesinos, sus estudiantes, sus mujeres, sus jóvenes, sus ancianos, hasta sus niños, no vacilarán en ocupar su puesto tranquilamente, sin inmutarse y sin pestañar siquiera, el día que cualquier fuerza extranjera ose desembarcar en nuestras playas, venga por barco o venga en paracaídas, o venga en avión, o venga como venga y vengan cuando vengan”

El ¡Patria o Muerte! de los milicianos de Playa Girón casi un año después fue la reafirmación de que así sería, es y será por siempre.

Enmienda Platt, humillante apéndice en Constitución cubana

Cuando el 2 de marzo de 1951 el entonces presidente de Estados Unidos William Mc Kinley firmaba la Enmienda Platt como anexo a la primera Constitución de la República de Cuba se ponían de manifiesto las claras intensiones de ese poderoso país de perpetuar su intervención en la isla, aunque se le permitiese declarar la independencia y constituirse como República.

La Enmienda Platt había sido aprobada por el Senado de Estados Unidos el 27 de febrero de 1901 y por la Cámara de Representantes el primero de marzo, lo que permitió que al siguiente día, el Presidente Mc Kinley la sancionara antes de que asumiera su segundo período presidencial para evitar contradicciones con el nuevo congreso norteamericano.

El propio gobernador de la isla, General Leonardo Wood refiriéndose a la aprobación de la Enmienda Platt como anexo a la Constitución de la isla señaló: “A Cuba no se le ha dejado poca o ninguna independencia y lo único indicado ahora es buscar la anexión”

Al conocer la noticia de la aprobación de la Enmienda Platt por el Presidente de Estados Unidos, el 2 de marzo de 1901, el pueblo cubano se lanzó a la calle para protestar por ese infame hecho que laceraba la soberanía de la República, que nacería el 20 de mayo de 1902.

La Enmienda Platt le permitió a Estados Unidos mantener su dominio político, militar y económico sobre Cuba, pues ese apéndice contemplaba entre otros privilegios para Norteamérica, intervenir militarmente en la isla cuando lo considerase oportuno, someter la economía y el comercio a la nación norteña, y establecer estaciones carboneras en la isla como la de Guantánamo, que posteriormente, devino en base militar.

No fue hasta el 29 de mayo de 1934, que debido a la presión del pueblo cubano, Estados Unidos se vió precisado a abolir de la Constitución del isla la tristemente célebre Enmienda Platt y sustituirla por un llamado Tratado de Relaciones entre los dos países, que a decir verdad, no era más que el mismo perro con diferente collar, porque en nada cambiaba la dependencia de Cuba al poderoso vecino del norte.

Tardarían 25 años más para que Cuba en enero de 1959 eliminara todos los tratados existentes con Estados Unidos y se declarase como un país verdaderamente libre e independiente, sin amo ni imposiciones, labrando su propio destino, pésele a quien le pese.