Archivo por meses: Junio 2011

Un héroe que valía por muchos

Los cubanos y particularmente los santiagueros estamos recordando hoy el aniversario 170 del natalicio del Mayor General Guillermón Moncada, el héroe de nuestras tres guerras independentistas y de quien José Martí dijo que era “alto en todo”
Guillermón nació el 25 de junio de 1841 en la humilde barriada de Los Hoyos, en Santiago de Cuba, y apenas pudo asistir al colegio por su condición de negro y pobre, teniéndose que dedicar desde muy temprana edad al oficio de carpintero-aserradero.
Tenía 27 años cuando estalló la primera gesta independentista cubana el 10 de octubre de 1868, siendo de los primeros en incorporarse a la gesta donde por su valentía alcanzó pronto grados militares y al término de la misma en 1878, ya era Brigadier.
Moncada estuvo entre los cubanos dignos que el 15 de marzo de 1878 acompañaron al Titán de Bronce en la Protesta de Baraguá por el oneroso Pacto del Zanjón, oportunidad en la que Guillermón expresó: “No podemos admitir nunca la paz que bajo condición tan humillante y ridícula nos brindan los españoles”
En consecuencia con ese pensamiento fue que al estallar la Guerra Chiquita en agosto de MIL 879 Guillermón volvió de nuevo a la manigua como uno de los jefes del movimiento y con el grado de Mayor General. Sin embargo, tras el fracaso de esta breve contienda, Moncada fue hecho prisionero y enviado a Islas Baleares de donde regresó en 1886, aunque ya enfermo de tuberculosis.
No obstante este prestigioso revolucionario santiaguero continuó conspirando contra España, siendo designado Jefe de Oriente al reiniciarse la gesta independentista el 24 de febrero de 1895, tomando nuevamente el camino de la manigua a pesar de saberse enfermo de muerte, cumpliendo con la misión que se le había asignado de encender la llama de la guerra y mantenerla viva hasta el regreso a la isla de los hermanos Maceo, Martí y Máximo Gómez.
Sin embargo, el 5 de abril de 1895, a poco más de un mes de iniciada la lucha independentista el Mayor General Guillermón Moncada fallecía y con su muerte la Revolución Cubana perdía a uno de sus más capaces jefes militares y la guerra a uno de sus más extraordinarios combatientes.
Así recordamos hoy a este extraordinario cubano que, como dijera el Generalísimo Máximo Gómez, ”valía por muchos”

Dos hombres, dos héroes: Maceo y Che

Quiso la historia que en una misma fecha, 14 de junio, se unieran dos nombres, dos hombres, dos leyendas: Antonio Maceo y Ernesto Guevara de la Serna.

Nacieron en años y siglos distintos: Antonio en 1845; Ernesto en 1928; pero sus vidas, pensamientos y acciones, parecen haber llegado al mundo el mismo día.

Antonio, mulato y pobre, supo tempranamente de que lado estaba el deber y consagró su existencia al propósito de lograr para su pueblo, la libertad y la independencia.

Ernesto, blanco y de origen pequeño-burgués, supo también tempranamente que no había nacido para ser un “ente de sociedad” y rompió desde su juventud con los privilegios que podían haberle otorgado su condición social.

Antonio Maceo se incorporó a la lucha tan pronto conoció de la clarinada del 10 de Octubre de 1868. Por su valentía y heroísmo alcanzó altos grados militares y su Protesta de Baraguá por la traición del Zanjón, le inmortalizó y lo colocó en el más alto sitial de la historia.

Ernesto Guevara no tuvo la oportunidad de irse a una guerra en sus años jóvenes. Pero se fue a recorrer los caminos de América, para conocer en carne propia el drama de nuestro continente sometido a la miseria y la explotación por los poderosos, y conoció la voracidad del imperialismo yanqui.

En MIL 895, el Titán de Bronce, volvió a la guerra, la patria lo necesitaba u no vaciló un instante en brindarles sus servicios, que cumplió con honor y valentía hasta aquel fatídico 7 de diciembre de 1896 en que cayó en San Pedro, después de llevar la guerra hasta el occidente de la Isla, en una hazaña militar sin precedentes para esos tiempos.

De Ernesto Guevara la historia es más reciente. Del Granma a la Sierra se convirtió en el Che del pueblo y ya no detuvo más su acción hasta su caída en Bolivia.

Hoy 14 de junio Maceo y Che andan juntos de las manos. Los 83 años que separaron sus nacimientos parecen no haber transcurrido, porque ambos fueron ejemplo de revolucionarios y su ejemplo es eterno, están aquí junto a nosotros, alentándonos a continuar esta gigantesca leyenda que es continuar la Revolución, la misma que ellos hicieron y por la cual ofrendaron sus vidas.